Una de mis tardes cotidianas en Perú, se me había desarmado la puerta de mi lasaña, derepente un hombre todo peludo se me acerca y me dice.”Ey, ¿Queres un pepino?, ¿O tienes miedo que por la noche te mate?.Quise explicarle que los pepinillos me hacia tener diarrea y me mordió la oreja izquierda.
Trate de asomarme lentamente a la ventana y salio una anciana, parecía tan inocente y adorable la abuelita, y de un segundo a otro cambio la cara y se les frunció los ojos, y me escupió la cara y me grito “Te hiciste caca”.
Tres días después de mis desgracias, me desquite mirando todo mi fin de semana los maratones de Nickelodeon, semanas antes me había preparado para pasar ese “fin de semana feliz”, pero de apoco me di cuenta que faltaba algo…Mi tren chuchu…No lo encontré por ningún lado, busque hasta en la casita de mi periquito.
Rezaba para que aparezca mi Tren chuchu y sin previo aviso recibí un mensaje de una de mis novias que decía “Hola paparrón, ¿Cómo estas?”, por unos segundos me sentí aterrado y eufórico.
Tome actitudes represivas y antes que terminara mi “Fin de semana feliz”, quería tener mi objeto que había perdido.
Ya me lo imaginaba a mi tren que lo este usando algún niño gordo y egoísta, y ver que mi tren le caiga una lagrima y diga que me extraña.
Pero había pocas posibilidades a que pase eso, así que practique “Natación sincronizada” y conocí a una persona hermosa, Mabel, con sus ojos brillantes y su sonrisa conservadora. Usaba zapatillas de charol.
Ella vivía con su sobrino de cuarenta y ocho años, Él era un psicópata asesino de hormigas pasivas.
La invite a comer asado con mandarinas, y le conté de mi desgracia de mi “Tren chuchu”. Mientras masticaba, Ella pensaba y me dijo “Te ayudare a conseguirlo”. Brindamos con jugo de Boggio de manzana, papa y remolacha.
Unos días después, era una tarde calurosa y la llame a Mabel y al equipo de Swat. Comenzamos a buscar y con una cara de indignada me pregunta “¿Y buscaste en el baño?” Una gigante sonrisa apareció en mi rostro, y corrí tras el inodoro. Y estaba ahí, con mucha suciedad.
Las lágrimas me brotaban y le decía que lo extrañaba y todas las personas se miraban una a la otra como con signos de pregunta.
Me quede a solas con Mabel y le di un beso y me miro con sus hermosos ojos y me dijo “¡¿Que haces?, idiota, soy lesbiana!”
Esa misma noche, pase mirando “Alf” con mi “Tren chuchu” con una gran sonrisa y me dormí pensando en Alfonso grados bertorini.
A la mañana temprano, Recibí una llamada, del barba me dijo “Loco, vos si que sabes hacer surf, ¿querés ir a matar unas vacas?”. Y obvio que si, no le iba a negar una invitación así.
Cuando estaba en el campo de vacas, y recordaba a mi querida Mabel y a mi tren chuchu…Y dije no a la vida silvestre y dije si a la Comisión Nacional Para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad.
El barba se enojo conmigo e hizo que me robaran mi Tren chuchu y Mabel me abandono por un pionero de Epaminondas. Y me quede solo con el hombre de los pepinos.
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