¿Estás preparado para ver a un Dios hacer malabares con monos?

jueves, 30 de junio de 2011

Teoría de que dios no es mi amigo o tengo un ovni debajo de mi cama



Tres de la mañana esperando que las arañas del techo se caigan, y escuchando las alegres risas de las moscas cuando el paisaje de mi habitación se torna uniforme. Escupitajos y risas del más allá, me hacen sentir que, no soy más que un moco pegado debajo del pupitre de la soledad. La tranquilidad que no tengo a nadie a mi lado y los barquitos de papel solo me dicen una cosa, “No siempre cuando discutís, conseguís lo que querés. Ó prácticamente sos un pelotudo discutiendo con otro al reverendo pedo”. Mis manos pueden explicar el sentido de la vida, llenas de cicatrices, costras y pelo. Papá siempre gritaba cuando iba al baño “El vecino se la come”, el siempre me cayó bien, ahora se viste de mujer.

Es imposible saber quien fue el primero en hacer gafas de sol, y los embaces de mostaza. La vida siempre fue oscura y picante. Nunca me gusto que me tocaran los hombros y los frasco de orina de camello, pero siempre venía el mocoso del vecino a pedirme azúcar, por la espalda. Hasta que un día le di una gran y muy bien merecida, colmada cucharada de sal. Para perder mi tiempo solía leer Mafalda, no me gustaban sus dibujos, pero si sus puntos y comas. Lagrimas me brotaban cada vez que percibía que acababa la escena. Mi infancia fue muy divertida y traumante, solía sentir sonidos extraños debajo de mi cama, y en el baño también, pero, sabía que era mi abuelo cuando iba a hacer caca. Pero solo recordaba que alguien me decía “Rodolfo, no te masturbes con la almohada, que la vas a dejar embarazada”, era una voz siniestra y muy profunda, como si saliera del corazón. Horas y horas le dedicaba a mi tamagotchi, tenía un patoratón, comía nueces y bosta de caballo diariamente. Pero un día lo deje en la mesa, y fui al baño a leer historietas, que trataba de un superhéroe llamado, El hombre tarugo y su fiel acompañante Marquito, que peleaban contra los trozos de basura que no son desechables, en la ciudad de Puente mugroso.

Y al regresar a buscar mi juguete, me di cuenta que no estaba, revise en cada parte de mi casa, hasta en la chimenea de barro, hasta que me fije debajo de mi cama, y allí estaba, pero cuando lo encendí tenía un punto negro, no le di importancia y me fui a jugar a la rayuela, con mi amigo invisible, Gaby. Unos meses después comencé a tener experiencias sobrenaturales, cuando se me caía el jabón al bañarme, al agacharme sentía la sensación de que tenía algo rugoso entre las nalgas, yo me quedaba agachado por horas, para entenderlo. Yo solía salir a vender herraduras, en la peatonal San Martín, hasta que me di cuenta que no me beneficiaba entonces me dedique a vender tapitas de detergente. Siguiendo con mis costumbres comencé a pensar en muchas cosas que sucedían en el mundo, como por ejemplo, ¿Quién puede comprobar que el rocío cae del cielo o es un robot gigante que rocía agua en la vereda de la gente para molestar?, preguntas muy coherentes me venían a la cabeza, preguntas que muchas veces no tienen respuestas, quizás por su dificultad para entenderlas o por el simple hecho de ser tan pelotudas que sólo yo entiendo. Más allá de lo que dicen “Eh, vieja” o “Yo nunca dije nunca”, cosas que pasan en la vida, solo los que tienen una universidad bien terminada, entienden quiere decir, “nogatongamegalosomanjarchafafridilofo” palabras de un sabio. Siempre me intrigo el inicio de la vida, ¿Por qué nos crearon?, ¿Quién fue? Y ¿Por qué? Saber quién fue el primero en decir “La profe de matemática es re puta”, o guarangadas así. Nunca nadie se sentó en el pórtico de sus casas a comer mandioca, y pensar por un segundo, si dejaríamos de usar el celular no abría sordera, también habría más felicidad si no nos enojáramos cada vez que se nos corta la Internet. Muchas veces trate de encontrar teorías en los diarios de las semanas pasadas.

Palabras de un amigo que solo le causa gracia algo que hace, y otro pregunta "¿Qué?" Y sin mediar pensamientos dice "¿Que no puedo reírme?" extrañas congelaciones de palabras que extrémese al mundo, cosas así me hacían sentir, inadecuadamente feliz, y a la vez confundido. Nunca encontraba respuestas para mis preguntas, nunca nadie se me acerco y me dijo “Loco, tenés que mirar más…” de tanto buscar me dije a mí mismo “¿Por qué no buscas en Google?” En un blog, encontré escrituras de una mujer que había escrito sobre un hombre que siempre te ayuda, decidí buscarlo. Seguí leyendo y me pareció apropiado para la situación, pero en unos de sus comentarios decía “No, es pura mentira, ese hombre nunca me ayudo, cada vez que iba a las plazas me cagaban las palomas, se me reían”.

Oh…otra vez deje el loro en el lavadero, y otra vez volvieron las preguntas, ¿Por qué a mí nunca nadie me ayudo?, ¿Quién es ese Señor? Y ¿Por qué las palomas se reían de él…? Permanecí horas mirando la ventana y preguntándome todo, y por fin me di cuenta de mí teoría, como decía el cuñado de mi tío “Si nunca comiste papas, y la taza se te amarga no debes escupirle a las arañas por qué cuando menos te casen, más tarde el amor se abre”.

Ahora está todo completamente entendido…O tal vez no…

Continuara…


martes, 8 de marzo de 2011

Tres días sin una baldosa


-Cuando sientes que falta algo en tu vida , sientes que tu corazón llora y que sangra por dentro y tratas de encontrar respuestas a esos sentidos tan raros que sientes , una excusa podría ser "Estoy enfermo de sarampión , o tengo gastritis." Pero una segunda voz te dice "BOLUDO DE MIERDA, PENSÁ BIEN LAS COSAS".

Te sientas por horas en una silla mirando de tu ventana como pasa el tiempo y viendo el cielo azul con esas hermosas nubes esponjosas y delirantes.

Llamas por teléfono a tus amigos, con ansias de preguntarle que te sucede , y solo escuchas una voz que dice "Usted no posee crédito para realizar esta llamada". Te cae una lagrima y piensas en esos buenos momentos en los cuales pasabas los días haciendo conexiones de termo tanque , y te preocupa tanto lo que pasa en tu alrededor , las veces que cambiaste de canal, las veces que caminaste en la calle y la vereda.

Tantos problemas para una sola solución , que solamente una persona lo sabe y que nunca lo vemos , pero creemos en el , si saben de quien estoy hablando "Juan Salvador Agraz". Una de las personas que siempre tenemos en nuestras mente , y deseándolas en nuestros sueños de niño.

Ya es muy tarde para pedir una respuesta a él , y digo "Oh, me ha traicionado". Y ahora tengo otro motivo por el cual llorar en mi balcón , mientras riego mi planta de "Drancunculus vulgaris" , la cual amo tanto.

Pidiendo por favor, basta de hacer desodorantes que irritan las axilas. Sabemos que todos tenemos algo en común , al parecer yo no tengo nada, parezco un fantasma entre tanta gente , mi miran con caras de asco y sin interés.

Momentáneamente me despejo haciendo trabajos particulares como por ejemplo, cuanto puede correr una garrapata.

me siento demasiado solo para hacer otra actividad , solo pensaba lo que hacia falta, busque tanto, hasta que me resigné , y busqué bajo mi cama y vi un hueco , me parecía demasiado extraño. Lo observe por horas , hasta días mirando ese hueco oscuro y siniestro , y de repente una noche alguien de afuera arrojo una piedra , rápidamente me asome a la ventana y vi una sombra correr hacia el muelle y la tenia un mensaje que decía "PUTO".

Y como que mi corazón , sonrió y sentí algo fuerte en mi pecho , rápidamente me asome a mi cama , y el hueco ya no estaba.

Esa misma noche me di cuenta que había consumido morfina y todo fue un sueño, pero el vidrio si estaba roto...

Continuara...

Ya no te hambre mamá

Carlos Fernández zaras Etty, era yo, un escuálido vendedor de cerezas en la calle Rivadavia. Normalmente me levantaba a las 02:06 A.M. Para hervir unas hierbas para mi elefante Rodrigito, tenia 6 años desde que lo tengo en mis pertenencias. Tempranamente nos levantábamos y salíamos a mirar las partículas de aire que nos rozaban. Particularmente él siempre ganaba y me parecía raro porqué tenia una mirada de confundido y de nervioso. Lo deje pasar, Ese día pise caca.

Recordaba que siempre tenía un sueño raro, yo corría y una mosca me perseguía, lloraba en las cordilleras y nadie me salvaba. Pensé hacerme una cirugía en la pelvis y no funciono, el Dr. John GILMORE, me recomendó que por las noches me tome uno vaso de agua con unas gotas de aceltisteina. Unos días funciono, y luego de 3 días, el sueño volvió…La mosca me miraba y me decía “¿Qué miras?, ¿Sos puto?”. Amanecí con raíces de mandioca en mi boca.

Al poco tiempo me di cuenta que mi salario era demasiado poco para mi, cobraba por mes $52.75 y no me alcanzaba para mis caprichos económicos. Recorrí toda la pampa para encontrar solución y termine en chaco. Le dije a su Gobernador “¿Porqué los extraterrestres se roban nuestras vacas?, ¿También la aumentaron en la galaxia?”. Me tiraron al volcadero.

Al suceder eso, me di cuenta que no todo era fácil en el mundo de la brillantina y los bijouterie. Comencé a vender toallas en los Parques temáticos de la costa. Ganaba una diferencia distinta a la anterior, ganaba 5.92 centavos más, era bueno. Mi papá se había quemado con un incienso.

Una mañana me encontré una tapita de una botella de aceite “El patito carroñero”. Y me vino a la cabeza “Cómprate una Naranpol de naranja”. Me puse ebrio y me robaron.

Era tan grande la alegría que sentía que mis cordones se desataban solos y los marcos de las fotos se movían solos. Ese día fue perfecto. Todo marchaba con normalidad. Se me destiño la remera rosada de Pluto.

Consecuencias drásticas sucedían, apretaba un botón y se encendía algo, Yo silbaba y mi cotorrita también lo hacia, y de repente tuve un Flashbacks, Mi cabeza dijo “Los árboles de mi calle lloran, derraman su savia en la acera manchando con sus lágrimas a los transeúntes y dejando su pegajosa sangre en la acera. Una muerte lenta. ¿Será porque no llueve? ¿Será porque no hay elecciones este año y no toca fumigar?”. Al vecino se le tapo el inodoro.

Al trascurrir los días, me senté en la terraza de mi casa y me puse escuchar The Mothers Of Invention mientras afeitaba una ardilla, la cual miraba el periódico la sección de chismes. Carcajadas le salían de su boca. Esa tarde me caí de las escaleras.

Y llego mi amigo Constantino, el del buen tino. Me pregunto si quería que busquemos lombrices en las escaleras, me aterraba saber que el luego las comía. ¿El chayote se frita o se hierve?.

Todos me preguntaban “¿Tu eres Jesús?”. Y yo respondía, acertando, “Si lo soy ¿Por qué?. Se me prendió fuego el baño.

Constantemente solía ir al baño y me ponía a gritar “¿Por qué los mosquitos vuelan?”. Lagrimas de compasión brotaban de mis ojos, caía en un pozo de caca de tristeza. Al perro le agarro moquillo.

Poco tiempo después trabaje en un edificio, era el portero, había un peculiar hombre, anteojos grandes y mirada misteriosa. Comía ravioles en el baño. El hablaba en Ingles, y yo le mandaba sus cartas, esa tarde le envíe sus cartas, le dije “Aquí están las amenazas de muerte, las de tu madre y las amenaza de tu muerte de tu madre”. Sin pensarlo me hizo una señar rara y me dijo algo así “fakiu”.

Deje ese trabajo y preferí quedarme en casa con mi compañero Rodrigito. Con sus abrazos de pasión y sus volteretas en el sofá, escuchaba voces del más allá, pero las ignore para no sentirme loco, era el vecino que se quedo atrapado en la trampa para osos. Falleció de sobredosis de almidón.

Terminando con la historia, la muerte llego sin que la llamara, apareció un sobre debajo de mi puerta que decía “Mira, atrás tuyo ahí buffet arriba de la mesa.” Sin pensarlo me di vuelta, estaba ella, La muerte, estaba un poco gorda y no tenia ombligo. Jugamos al pong toda la noche. Perdí.

A la mañana siguiente me desperté muy contento sabiendo que la muerte había venido a casa, vi las cosas, la Play estaba como la deje anoche, y el baño estaba tapado. Comencé a extrañar la muerte, y decidí suicidarme, me tire del trigésimo noveno piso. Sobreviví. En el hospital me dijo el doctor “Ah re que no te moriste”.

Esta fue mi historia, les dejo una anécdota

“Si nunca comiste kiwi, jamás toques el televisor con papel higiénico o puede ser probable que tengas corticoides”.